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El rol de los parques en una planeación urbana saludable durante y después de la pandemia

Posted on March 23, 2021
boy laughing at park

Por: Dr. Mika Moran
Traducido por Andrea Cortínez, PhD
Proyecto SALURBAL 

Originally published in English here.

La actual pandemia ha cambiado la forma en la que apreciamos los espacios públicos y ha desencadenado conversaciones sobre los parques y cómo éstos deben ser diseñados para beneficiar la salud y el bienestar de las poblaciones. Los parques y los espacios verdes contribuyen a la salud ambiental y humana de diversas maneras, desde la mitigación del calor y la contaminación del aire hasta la promoción de la actividad física y la restauración psicológica. El potencial que tienen los parques para promover la salud se ha visto amplificado aún más durante la pandemia.

Al estar muchas personas confinadas en sus hogares, el aislamiento social se agrava y con él surgen problemas de salud mental, como el estrés, la ansiedad y la depresión. Salir a caminar por un parque puede aliviar estas condiciones mediante la mera exposición a los espacios verdes, lo cual reduce los niveles de estrés y mejora el estado de ánimo y la condición general de la salud mental. También puede ayudar a hacer frente al aislamiento social y a los sentimientos de soledad al rodearse de otras personas en el parque mientras se mantiene la distancia social. La actividad física al aire libre puede aumentar aún más nuestra resistencia al Coronavirus al prevenir y/o controlar las condiciones de salud crónicas relacionadas con COVID-19, como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

grafica con informacion sobre uso de parques  

Al inicio de la pandemia, estos beneficios fueron reconocidos y mostrados por grupos de expertos del Reino Unido y de los Estados Unidos que defendieron el uso seguro de los parques a pesar de los cierres y las políticas de distanciamiento social. Del mismo modo, los principales organismos de salud, como la Organización Mundial de la Salud y el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos, llamaron al público a salir al exterior y realizar actividades físicas manteniendo la distancia social. Sobre todo, la necesidad de salir al aire libre en estos momentos ha sido manifestada por la población general, ya que la gente ha acudido en masa a los parques más que nunca antes en muchas ciudades de todo el mundo (por ejemplo, en Nueva York, Lima y Sao Paulo).

Para evitar el hacinamiento en los parques, muchas ciudades han cerrado las calles para los automóviles y han adoptado diversas estrategias de vigilancia social, como la limitación del número de visitantes a los parques y/o la imposición de una distancia social entre los visitantes de los parques. Otras estrategias que se están examinando son la ampliación de las horas de los parques después del atardecer, la programación de actividades en los parques y la apertura de los patios de las escuelas y los campus universitarios para la recreación al aire libre.

A medida que la pandemia avanza y los países se van reabriendo gradualmente, se están experimentando nuevas estrategias para hacer frente a la creciente demanda de espacios públicos. Un ejemplo que ilustra cómo debe ser el distanciamiento social del esparcimiento al aire libre es el de los círculos de distanciamiento social. Se trata de círculos pintados en el césped a una distancia segura entre ellos para ayudar a los visitantes del parque a disfrutar con seguridad del aire libre. Originalmente ensayados en Brooklyn, Nueva York, los círculos de distanciamiento social se extendieron rápidamente a otras ciudades de los Estados Unidos y Canadá, y según los primeros informes, los visitantes de los parques parecen utilizar esos círculos correctamente. A pesar de sus ventajas, esta nueva forma de recreación al aire libre es inherentemente diferente de lo que conocemos. La asignación de los visitantes de los parques a determinados lugares elimina el ritmo natural de las actividades humanas en los parques, que pueden incluir caminantes y corredores junto con personas que deambulan, juegan, hablan, leen o descansan. Los círculos de distanciamiento social pueden ser menos prácticos para los niños que necesitan espacio para correr y estar activos. También puede resultar menos atractivo para las personas que viven solas y se sienten socialmente aisladas y visitan los parques con la expectativa de aliviar su sensación de soledad. Para esas personas, los círculos de distanciamiento social pueden incrementar su sensación de soledad, ya que sentarse solo en un círculo puede parecer más una cuarentena al aire libre que una recreación al aire libre. Estas influencias contradictorias ilustran las distintas necesidades de los usuarios de los parques y el reto que supone diseñar parques para la recreación al aire libre con distanciamiento social.

Los parques, como espacios públicos, ofrecen oportunidades para las interacciones sociales que contrastan con las necesidades de distanciamiento social. Si bien el esparcimiento con distanciamiento social es fundamental durante la pandemia, puede repercutir en la salud mental y bienestar social, los cuales se prevé que aumenten después de la pandemia.

RECREACIÓN AL AIRE LIBRE EN LOS PARQUES DE LA CIUDAD DURANTE LA PANDEMIA

aerial from a San Francisco park 

Fuente: Business Insider


La creciente demanda de parques y espacios públicos no es nueva y es profundamente notoria en América Latina. Un estudio reciente publicado por SALURBAL resalta la importancia de los parques en las ciudades de América Latina. El estudio utilizó datos de una encuesta realizada por el Banco de Desarrollo de América Latina en 2016. Según los resultados, los residentes de entornos urbanos tenían muchas más probabilidades de visitar los parques con regularidad si vivían a 10 minutos a pie de un parque (o menos). Si bien estas asociaciones pueden parecer bastante intuitivas, uno de los datos más llamativos fue la coherencia generalizada, lo que sugiere que todos los residentes, independientemente de los estratos socioeconómicos o el entorno del vecindario, utilizarían más los parques si los hubiera en la cercanía. Si se tiene en cuenta el déficit general y la distribución desigual de los parques en las ciudades latinoamericanas, el estudio destaca la importancia de la proximidad de los parques para mejorar la salud pública general y reducir las desigualdades en materia de salud en las ciudades latinoamericanas.

SUPERFICIE DE ESPACIOS VERDES POR HABITANTE (METROS CUADRADOS) EN CIUDADES SELECCIONADAS

social distance per country chart 

Fuente: Pricetags


La escasez de parques y espacios públicos en los barrios de bajos ingresos podría contribuir a otros determinantes sociales de la salud que explican las disparidades socioeconómicas en la incidencia y la mortalidad de COVID-19. Esto adquiere una importancia crítica dada la rápida difusión de COVID-19 en las ciudades latinoamericanas (como se documenta en el dashboard de COVID-19 de SALURBAL), especialmente en las comunidades que experimentan una pobreza extrema, lo que agrava aún más las profundas desigualdades existentes en la región. Los parques de los barrios de bajos ingresos son cada vez más escasos y pequeños, por lo que es probable que se superpueblen con mayor rapidez, lo que supone un mayor riesgo de infección para los visitantes. El déficit de parques en los barrios de bajos ingresos también puede tener efectos acumulativos históricos al reducir las oportunidades de realizar actividad física habitual, lo cual puede aumentar con el tiempo el riesgo de enfermedades de base relacionadas con COVID-19, como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. En otro documento reciente de SALURBAL se analizan los riesgos de las restricciones de cuarentena severas en los barrios urbanos desfavorecidos de América Latina y se plantea como una prioridad crítica para la salud pública la necesidad de mantener los parques abiertos, y reglamentar su uso para que sea seguro.

DISTRIBUCIÓN DESIGUAL DE LAS INSTALACIONES AL AIRE LIBRE Y RECREATIVAS EN LA CIUDAD DE MÉXICO

La Malinche Aerial  

Fuente: Escenas Desiguales

Como no podemos predecir cuándo terminará la pandemia, los debates se están desplazando hacia soluciones a más largo plazo, como el aumento de la superficie de los parques dentro de las ciudades. Incluso se ha sugerido que los futuros parques deberían diseñarse basándose en el principio de mantener una distancia de 6 pies. A pesar de los beneficios ambientales al aumentar los espacios verdes, la planificación de parques que sean lo suficientemente grandes como para acomodar el distanciamiento social es poco práctico e indeseable. Los parques deberían tener todas las formas y tamaños y ofrecer una amplia variedad de experiencias y actividades que puedan disfrutar las poblaciones urbanas heterogéneas. Si bien los parques más grandes pueden dar cabida a diversas actividades, desde paseos a pie o en bicicleta hasta juegos deportivos y eventos de la ciudad, los parques más pequeños también tienen beneficios importantes para la salud y contribuyen a las interacciones sociales del vecindario. Desde el punto de vista de la planificación urbana, debe haber una distribución equitativa de los parques de barrio y plazas de bolsillo en toda la ciudad para garantizar que todos los residentes tengan acceso a los parques a una distancia que pueda recorrerse a pie desde su casa.

En general, nuestra experiencia hasta ahora en la pandemia destaca el papel esencial de los parques y la equidad de los mismos como parte de un programa más amplio de planificación urbana saludable. Las estrategias de diseño de parques en respuesta a la pandemia ilustran en pocas palabras algunos de los retos fundamentales de una planificación urbana saludable. Como enfoque, la planificación urbana saludable se centra en múltiples resultados sanitarios, en lugar de en una sola enfermedad. Sin embargo, los problemas de salud durante y después de la pandemia son intrínsecamente diferentes y, por lo tanto, pueden requerir intervenciones ambientales diferentes o incluso opuestas. Si bien el esparcimiento al aire libre con distanciamiento social es imperativo para contener la pandemia, es importante tener en cuenta también sus posibles repercusiones en los desafíos que se prevén después de la pandemia en materia de salud mental y bienestar social. Por último, el acceso insuficiente a los parques en las comunidades de bajos ingresos surge como un posible factor que contribuye al mayor riesgo que presentan frente al COVID-19. Esto plantea la necesidad de reconocer la equidad de los parques como una prioridad de salud urbana y de revisar las estrategias para aumentar el acceso a los parques en las comunidades desfavorecidas durante la pandemia y después de ella.

recomendaciones para el uso de parques

Posted in localnews, Urban Development, Public Policies, COVID-19